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Capítulo 7 - Conocer a los demás

 

Tema: Viaje al interior de la mente 

(Ver capítulos anteriores de este tema)

 

Ahora que nos conocemos a nosotros mismos estamos en mejores condiciones que nunca para conocer a los demás. Sabemos que pueden estar condicionados en mayor o menor medida por lo que yo llamo "el censor" como lo hemos estado nosotros. Sabemos que en su interior se ocultan deseos, emociones e instintos que ellos ignoran y niegan pero que influyen en sus decisiones, como nos ha ocurrido a nosotros (y quizás ni siquiera hemos descubierto todos).

Y lo más importante, en el curso de nuestro viaje nos hemos vuelto tolerantes con nosotros mismos, con nuestras limitaciones, con nuestros errores en el pasado de los que actualmente comprendemos las causas y que asumimos. Ahora, al volver la vista hacia otra persona lo haremos con una actitud de respeto y de tolerancia y comprensión hacia sus errores y contradiciones (o lo que a nosotros nos parecen serlo).

Esto es fundamental y sin ello nunca llegaremos a conocer en profundidad a otro ser humano por próximo que le tengamos física y sentimentalmente. ¡Que lejos estamos de los "juicios de valor" con los que pretendíamos decidir por él lo que es "bueno" o "malo", lo que le conviene o no, comparando su comportamiento con el modelo standard de la sociedad en que vivimos.

Una simple mirada en torno y lo primero que percibimos es la gran diversidad de los que nos rodean, edad, aspecto físico, comportamiento, etc. Yo voy a limitarme en exclusiva a personas adultas y mentalmente sanas, aun cuando los límites entre cordura y desequilibrio mental son difusos, como todos los límites que establecemos para facilitar nuestro estudio y conocimiento.

En el capítulo siguiente describiré las etapas a seguir en el conocimiento de otra persona, en el caso general, desde que comenzamos a tratarla hasta que llega a ser un amigo o amiga.

Hay situaciones que lo hacen muy difícil, especialmente cuando no somos independientes de ella por voluntad propia, por sentimientos, o por las circunstancias, y las decisiones del uno afectan al otro. El caso más grave es cuando una persona depende económicamente de su cónyugue o de otro familiar. No voy a referirme a estos casos ya que no tengo experiencia en ellos.

(continuará)

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gravatar.comAutor: Nat

¿Es probable que la edad nos vaya volviendo blanditos?
¿Será el conocimiento del tiempo vivido?
Gracias.

Fecha: 19/12/2006 13:49.


Autor: Esbrújulo

Yo creo que la edad nos va cambiando. Volviendo blanditos, o duros, amargados o felices, todo depende de como hemos ido desarrollando nuestra vida, según las circunstancias y dentro de ellas de nuestra propia voluntad.

Fecha: 20/12/2006 10:28.


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