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Esbrújulo

Cápitulo 3 - Iniciando el viaje

 

Tema: Viaje al interior de la mente 

(Ver capítulos anteriores de este tema)

 

Lo primero es remover los obstáculos artificiales que nos lo impiden. Siendo niños cuando no teníamos la capacidad de razonar y de aceptar o rechazar como falso lo que nos decían, la sociedad, a través principalmente de nuestros padres, hizo que nos inculcaran una serie de ideas y juicios de valor preestablecidos, acordes con un modelo standard propio del país y de la época en que por azar hemos nacido.

Se comprende, pues alguien tenía que decidir por nosotros en nuestro comportamiento. El mal estriba en que han perdurado en la edad adulta, en que los utilizan los dirigentes de la sociedad en que vivimos para manipularnos y, especialmente, en que van asociados a emociones que tratan de impedir el que se pongan en duda y nos crean malestar cuando nuestros actos no se ajustan a ellos.

Hoy cualquier persona culta sabe perfectamente que este modelo compuesto principalmente por normas sociales y una religión y su moral es completamente distinto en otros países y lo fue en otras épocas. Por añadidura está anticuado y obsoleto dada la rapidez con que se suceden los cambios actualmente. ¿Porqué pues no le desechamos o al menos le revisamos? Sin duda a causa de las emociones unidas a estas ideas que lo obstaculizan y a la costumbre de haberlas considerado ciertas desde siempre.

Si de verdad queremos conocernos a nosotros mismos tendremos que hacerlo. De lo contrario cada vez que nos tropecemos con algún aspecto de nuestra personalidad, sentimientos, emociones, deseos, gustos, etc. que no se ajusten al modelo nos negaremos inconscientemente a verlo empujándolo aun más lejos en la zona oscura, en el subconsciente. Y cada vez que un razonamiento lógico entre en contradicción con el susodicho modelo le desecharemos.

Pocos son hoy los que mantienen en su integridad todo este sistema de juicios de valor y creencias preestablecidos, les aplicamos el adjetivo peyorativo de "fanáticos" pero sería más humano el compadecerles, sin perjuicio de tener cuidado cuando tratamos con ellos.

La mayoría de los habitantes de los paises cultos han modificado en su fuero interno una parte mayor o menor de este modelo, lo más burdo, conservando otra, la que conlleva emociones más intensas. El resultado son contradicciones internas que pueden amargar su vida y que en ocasiones las incitan a no pensar.

En el otro extremo también son pocos los que han desechado totalmente el modelo sustituyéndole por otro de elaboración propia. En cuanto a nuestro caso particular es mejor que no nos hagamos demasiadas ilusiones, si realizamos el viaje hacia el interior ya lo veremos.

Todo lo hasta aquí expuesto, y su continuación, se lee en poco tiempo pero si vamos a realizar el viaje, llevando la luz hasta las profundidades de nuestra mente, necesitaremos dedicarle mucho más, meses, quizás incluso años, depende de nuestra situación personal. El ideal es adquirir la costumbre de dedicarnos a pensar sobre nosotros mismos en momentos destinados exclusivamente a ello y de forma periódica.

 

(continuará)

5 comentarios

Esbrújulo -

Desde luego Kassandra, que los niños no son tontos, pero si es cierto que "están en construcción". A partir de un mínimo, la situación de bebé, van desarrollando capacidades y nutriendo su memoria, esa inmensa base de datos que contiene cuanto somos, cuanto sabemos (conscientemente e inconscientemente) y nuestras experiencias.
Yo también desde edad muy temprana me ha sublevado contra lo que me decían las "personas de autoridad" (como se las llamaba entonces y en mi país) y veo que estamos en el mismo caso. Pero es evidente que para rechazar como falso lo que te dicen es necesario hacer un razonamiento lógico, que exige poseer previamente algunos conocimientos con los que comparar. Esto sólo es posible a partir de un determinado momento en nuestro desarrollo y aun después sigue siendo difícil durante bastante tiempo.
El mal está en que parte de esta basura persiste de adultos y nos amarga la vida o propicia que otros nos manipulen.

kasandra -

Yo de niña, muy muy niña me recuerdo teniendo sentimientos y pensamientos al respecto de todo. Y discutiéndolos con algún adulto. Llevando la contraria a las monjas y también dejándome engañar sin saber que eso era lo que sucedía. Pero no recuerdo que de niña fuera idiota.

Un saludo

Esbrújulo -

Lua, de niños estamos en construcción, tanto física como mentalmente, y algunos aspectos perduran a veces sin llegar a madurar lo necesario. A mí, no se me ocurriría ahora matar hormigas con una lupa ni conejos con una escopeta. En este tema que estoy desarrollando me ocupo exclusivamente de adultos y sanos mentalmente. Se trata de conocernos a nosotros mismos y es una condición para ser capaces de hacerlo.

Syracusa, ¡que profundidades!, esta ciencia del ser humano es, como todas, complejísima si la queremos abarcar en su totalidad, lo que queda para los investigadores que cada día realizan nuevos avances haciendo retroceder los límites de lo conocido.
Dado el origen común de todos los seres vivos los científicos se distribuyen en el estudio de nuestras diferencias y semejanzas con otros seres, de lo que es común a todos nosotros, y de las particularidades personales que nos hacen únicos a cada uno, sin contar con los casos aberrantes. Luego están los niveles, el superior que es la mente o alma, y el material compuesto de neuronas y un sin fin de cosas más, sobre el que reposa el superior que sin esta base no sería posible.
Podríamos compararlo con un ordenador donde nos entendemos con programas, que son inmateriales, pero que utilizan a los chips y circuitos de la computadora de los que nosotros no necesitamos preocuparnos.
Naturalmente yo me voy a limitar al estudio de la mente, y concretamente de la propia.

Syracusa -

Fascinante. Viaje al interior de la mente, en el que podemos servirnos de la ayuda de las "neuronas espejos", que según el descubrimiento efectuado por Giacomo Rizzolatti, neurobiólogo y Profesor de Neurociencia de la Universidad de Parma, funcionan de forma similar en el simio que en el "homo sapiens". Al parecer, y según se contiene en el artículo aparecido en la revista semanal de El País, tenemos un Dalai Lama en la cabeza. Fascinante. La interacción cuerpo-mente-alma, sus estructuras físicas, químicas, biogenéticas, las influencias, las simbiosis, las imitaciones, ......, Fascinante. ¿Y la nada? ¿Qué lugar ocupa la inacción en el entramado de la mente?

lua -

Cuanta verdad!!!
Me has hecho recordar que de pequeños, somos como Napoleón: tú puedes pasarte toda una tarde quemando hormigas con una lupa y te quedas tan tranquilo...
Pero esto dura poco...

Dark kisses